Cubre los daños que tu taller o tus empleados puedan causar a terceros: vehículos en custodia, probadores, clientes y daños post-reparación hasta 24 meses.
La RC del taller cubre lo que el seguro del vehículo no alcanza
Si un vehículo de cliente sufre daños mientras está en tu taller, el seguro de ese coche no cubre al responsable. La RC del taller sí. Sin ella, pagas de tu propio patrimonio.
Daños o robo de vehículos de clientes mientras están en el taller o aparcamiento.
Daños a terceros derivados de la actividad ordinaria del negocio.
Lesiones sufridas por empleados en el puesto de trabajo.
Cobertura de daños aparecidos hasta 24 meses después de la reparación.
Accidentes o daños causados durante pruebas de ruta con vehículos de clientes.
Honorarios de abogado y procurador ante reclamaciones judiciales.
Un empleado daña un vehículo de cliente al maniobrar. La RC cubre la reparación.
El mecánico tiene un accidente probando el coche reparado. La RC del probador actúa.
El cliente detecta un daño relacionado con la reparación 8 meses después. La RC post-trabajos lo cubre.
Un empleado se lesiona con una herramienta. La RC patronal cubre la indemnización.
No hay obligación legal general, pero cualquier reclamación de un cliente sin RC sale de tu propio patrimonio. La mayoría de talleres la consideran imprescindible.
Sí, mediante la cobertura de vehículos en custodia, que es específica para daños o robos mientras están bajo tu responsabilidad.
La RC de explotación cubre daños causados durante la actividad en el momento. La post-trabajos cubre daños que aparecen después de entregar el vehículo y que son consecuencia de la reparación.
Habitualmente se puede emitir en menos de 24 horas laborables una vez recibida la documentación básica del negocio.