Local, mercancías, responsabilidad civil y pérdida de beneficios. Protección completa para tu negocio ante cualquier imprevisto.
Protección completa para tu local, mercancías y la continuidad de tu actividad.
Cubre los daños en la estructura del local, instalaciones fijas (climatización, fontanería, electricidad), escaparates y elementos constructivos ante incendio, explosión, agua, viento y otros riesgos.
Protege el stock, maquinaria, equipamiento, mobiliario comercial y elementos del negocio. El capital debe reflejar el valor de reposición, no el de venta al público.
Indemnización por el valor de los bienes sustraídos y por los desperfectos en el acceso al local. Algunas pólizas exigen requisitos mínimos de seguridad (caja fuerte, alarma) para la cobertura de efectivo.
Cubre las reclamaciones por daños personales o materiales causados a terceros (clientes, proveedores, transeúntes) en el desarrollo de la actividad comercial o en el local.
Indemnización por la pérdida de facturación durante el período de interrupción de la actividad tras un siniestro cubierto. Cubre los gastos fijos que continúan aunque el negocio esté cerrado.
Daños accidentales en TPV, ordenadores, cámaras de vigilancia, sistemas de alarma, frigoríficos industriales y demás equipos electrónicos del negocio.
Asesoramiento y defensa legal en reclamaciones de clientes, conflictos con proveedores, procedimientos de inspección administrativa y litigios laborales básicos.
Desperfectos por rotura de tuberías, filtraciones, inundación y fenómenos meteorológicos. Incluye los daños en el local propio y, según póliza, en locales vecinos afectados.
El riesgo de una floristería no es igual que el de una joyería o un bar. Analizamos tu actividad específica para diseñar la cobertura correcta.
La pérdida de beneficios es la cobertura que garantiza que un siniestro no destruya tu negocio. Te explicamos cómo calcular el período de indemnización adecuado.
Ante un siniestro en tu negocio, te acompañamos en todo el proceso: peritación, valoración de daños y negociación con la aseguradora.
El error más frecuente es infravalorar el stock. Te ayudamos a calcular el capital correcto para evitar el infraseguro en el peor momento.
El seguro de comercio está diseñado para actividades económicas: cubre el riesgo de negocio (RC patronal, pérdida de beneficios, mercancías), mientras que el seguro de hogar está pensado para uso residencial. Usar el hogar para una actividad comercial suele invalidar o reducir las coberturas.
Sí, eso es exactamente lo que cubre la Responsabilidad Civil del negocio. Si un cliente se cae en tu local, tu mascota de compañía de la tienda muerde a alguien o un expositor cae sobre un cliente, tu RC del negocio cubre la reclamación.
Sí, y es importante actualizarlo. Si el stock varía mucho según la temporada, algunas pólizas ofrecen la opción de capital flotante o capital variable que ajusta automáticamente la suma asegurada. En caso contrario, un infraseguro en mercancías puede ser muy perjudicial.
La pérdida de beneficios cubre el beneficio neto que dejas de obtener durante el período de reconstrucción o reparación tras un siniestro cubierto (incendio, inundación, etc.), más los gastos fijos que siguen corriendo aunque el negocio esté cerrado.
Generalmente no. El robo por empleados o la malversación interna no está cubierto por las pólizas estándar de multirriesgo de comercio. Existe cobertura específica llamada 'garantía de fidelidad de empleados' que puede contratarse como suplemento.